Enhorabuena al cole

 

Hace poco le eché un vistazo a la web del colegio y me llevé una grata sorpresa. Abriendo la pestaña “biblioteca” me encontré con una especie de sección de “crítica literaria” donde los chicos, creo que de sexto,  hablan sobre los libros que han leído, hacen una breve reseña, comentan qué les ha gustado y qué no y exponen las razones por las que recomiendan su lectura.

Desde aquí mando mi aplauso y mi aliento para todos los que han hecho posible esa iniciativa. ¡Enhorabuena y a seguir!

Me gustó mucho la reseña del libro “Operación yogurt” de Manuel Cruz, por su sentido crítico; y la última frase de la reseña del libro “35 kilos de esperanza”, realizada por Jaime Gracia,  ha conseguido abrirme el apetito lector; así que me lo leeré.

Por otra parte, he sentido tal envidia que no puedo reprimir mi faceta de copiota y participar de algún modo en eso que se llama “animación a la lectura”. He elegido para ello la técnica que llaman “Entremeses”, que es como ofrecer “tapas literarias”(trozos de texto) con la intención de abrir el apetito de los comensales. No pongo la edad recomendada, pues un buen libro es bueno casi para cualquier edad.  Vaya pues.

1ª TAPA: “TOSTADA DE REALIDAD, AJO Y CEBOLLA  CON SALSA NEGRIROSA PARA PENSAR”

NÖSTLINGER, Christine: “Gorda Gabi, Fofo Félix”. Zaragoza: Edelvives, 1999.

“…- Aquí estoy de nuevo –dijo la profesora-. Y os traigo un nuevo compañero. Os presento a Franz.

Ella cogió al chico por un hombro y lo mostró a la clase. Y ahí estaba Franz, con las piernas abiertas y la tripa gorda. Estaba de pie con sus dedos de salchicha y su papada doble; entonces sonrió amable, alzó una mano y dijo:

-¡Hola!

La clase se rió. Gabi oyó que decían:

-¡Fíjate qué pintas!

-¡Qué bestialidad!

-¡Menudo balón!

Realmente no fue por el billete que Franz le había tirado por la ventana del váter. Además, a Félix todavía lo quería mucho. Gabi observó a sus compañeros y buscó alguno que no se riera, que no se riera por lo bajo. Pero no vio a nadie. Se soltó del brazo de Félix y se acercó hacia donde estaban la señora Pico y Franz. Le dio a éste la mano y a la profesora le dijo:

-Es que somos amigos.

Gabi se quedó con Franz hasta que tocó el timbre. Luego se sentó a su lado. Y después de clase se marchó con él a casa. Lo acompañó hasta la pastelería.

Las cosas no fueron tan difíciles como ella se había imaginado. Pero tampoco tan fáciles.

Gabi tenía que escupir cuando alguien escupía a Franz por la espalda, y repartir patadas cuando alguien le empujaba. Tenía que maldecir e insultar cuando alguien se burlaba de él. Y además debía consolarle y animarle. Porque a veces estaba muy triste y desanimado…

-Pero ya me acostumbraré –le decía a Gabi cuando ésta lo había consolado.

Entonces ella se enfadaba y soltaba palabrotas:

-¡Y un cuerno! ¡No nos vamos a acostumbrar a nada! Lucharemos, ¿lo entiendes?”…

 

2ª TAPA: ”ROLLITO DE JAMÓN AL DESPIPORRE ALIÑADO CON JUGO DE CAPERUCITAS ROCKERAS”

DAHL, Roald: “Cuentos en verso para niños perversos”. Madrid: Alfaguara Infantil, 2008.

Los Tres Cerditos”

El animal mejor que yo recuerdo

Es, con mucho y sin duda alguna, el cerdo.

El cerdo es bestia lista, es bestia amable,

Es bestia noble, hermosa y agradabe.

Mas, como en toda regla hay excepción,

También hay algún cerdo tontorrón.

Dígame usted si no: ¿qué pensaría

Si, paseando por el Bosque un día,

Topara con un cerdo que trabaja

Haciéndose una gran casa… de PAJA?

El Lobo, que esto vio, pensó: Ese idiota

Debe de estar fatal de la pelota..

¡Cerdito, por favor, déjame entrar!

¡Ay no, que eres el Lobo, eso ni hablar!

Pues soplaré con más fuerza que el viento

Y aplastaré tu casa en un momento.

Y por más que rezó la criatura

El Lobo destruyó su arquitectura.

¡Qué afortunado soy!, pensó el bribón.

¡Veo la vida de color jamón!

Porque de aquel cerdito, al fin y al cabo,

Ni se salvó el hogar ni quedó el rabo.”…

 

3º TAPA: BROCHETAS DE NARICES PERDIDAS CON PICADILLO DE NIÑOS IMPOSIBLES

RODARI, Gianni: Cuentos por teléfono”. Barcelona: Juventud, 2012.

“Muchas preguntas”

“Érase una vez un niño que hacía muchas preguntas, lo cual no es un mal, sino un bien. Pero era difícil dar una respuesta a las preguntas de aquél niño.

Por ejemplo, preguntaba:

-¿Por qué los cajones tienen mesas?...”

4º TAPA: CROQUETAS A LA TERNURA

ORO, Begoña: “Las sonrisas perdidas”. Madrid: SM, 2005. (El Barco de Vapor; 110)

“…Enrique esperó un rato.

Pero como nadie salía del árbol, decidió seguir a la anciana.

-Ya tardabas –le dijo la mujer al verlo entrar-. Bienvenido al almacén de sonrisas perdidas.

Enrique se puso a buscar entre un montón de sonrisas. Algunas eran frescas, otras rosas, gordas, finas, ruidosas, calladas, amplias, mentirosas… Había sonrisas de todo tipo…”


5º TAPA: PALABRAS ASADAS A LA LUZ DE LA LUMBRE

FARIAS, Juan: “Las cosas de Pablo”. Madrid: SM, 2007. (El Barco de Vapor; 51)

“… Te contaré que las letras son veintinueve, que con ellas puedes escribir montones de palabras, palabras alegres, rápidas, brillantes, palabras que dan miedo o que abren el apetito, palabras para correr detrás de ellas o para estarte quieto y esperarlas con los ojos cerrados...”